Olvida y escúchate.

 

¿Quieres “aprender” a parir?

 

Olvida todas las imágenes de partos sangrientos, de empujones o tirones y mujeres mirando al techo.

Escucha tu instinto mamífero, escucha tus antepasados, la voz en el viento de tus generaciones anteriores, las que han conseguido traerte hasta aquí. La selección natural que te hace la mejor capacitada.

 

Olvida las escenas de películas, olvida cómo has de respirar, olvida las posturas que te enseñaron y lo imprescindibles que somos los de fuera.

Escucha tu cuerpo, él te guiará porque es más sabio que nadie. Escucha tu respiración, como quieras, pero respira, oxigénate y oxigena a tu bebé.

 

Olvida los miedos que atormentan, los ¿Seré capaz?, y las historias de terror repetidas hasta la saciedad. Olvida la incapacidad otorgada y la responsabilidad que te quitaron.

Escucha tu fuerza, la energía innata a cada mujer, y la lógica de un cuerpo que sabe latir, sabe respirar, pensar y sentir, y por supuesto sabe parir como otro acto más de la vida.

 

Olvida el “parirás con dolor”,  la horita corta, olvida la contracción como enemigo, olvida la lucha, olvida que es un tránsito inevitable.

Escucha a tu bebé, que quiere y necesita tu confianza y tus contracciones y escucha como tu cuerpo le ayuda, como tus hormonas te sumergen en un trance natural, escucha la vida, cómo llega. Escucha tu voz, como sale, vibrante. Escucha los espacios sin contracción, y cómo te dejan disfrutar del momento.

 

Olvídate de todo lo negativo, escúchate a ti y recuerda que habéis sido perfeccionadas a través de los siglos para crear y traer vida.

dibujo-parto_thumb1

Mientras, yo y mis compañer@s estaremos ahí, recordándote que debes escucharte, acompañándote en ese hermoso viaje de superación, vigilantes por si en algún caso hubiera que actuar, y evitando el “por si acaso”.

Ya me habéis demostrado miles de veces que vuestra capacidad supera toda la ciencia que yo pueda estudiar (aunque no dejaré de hacerlo), y todo el ego que quiera alimentar con mi ayuda. Ya me habéis demostrado que todo lo externo a tu cuerpo puede sobrar en un parto que marcha bien.

 

Confía en ti y en tu bebé.

 

Puedes hacerlo. Sabes hacerlo.